sábado, 14 de mayo de 2011

10 mitos alimenticios

A continuación te hablaremos de creencias populares respecto al consumo de comida; hábitos que pueden ocasionar desde aumento de peso hasta enfermedades.

A la hora de dar consejos sobre nutrición pareciera que muchos son expertos en la materia. No dudamos que lo hagan con la mejor voluntad; sin embargo, estos consejos erróneos se vuelven verdaderas espirales de la mentira que pueden generar un desorden en los hábitos alimenticios de las personas o sencillamente, consecuencias en la salud.

A continuación desmentiremos los mitos más populares en cuanto a la alimentación para que descartes desde ya aquellas cosas que dabas por supuestas.


1. El pan engorda
Con frecuencia se dice que el pan engorda pues se le atribuye un excesivo aporte calórico, que en realidad se debe al acompañamiento de salsas, mantequilla, patés, quesos, etc.
 
Debes saber que 100 gramos de pan blanco contienen unas 250 kilocalorías. La idea de que el pan tostado engorda menos también es errónea. En igualdad de peso, el pan tosatado tiene más calorías que el normal: 100 gr. de pan tostado contienen 350 kilocalorías. Una posibilidad para reducir calorías consiste en sustituir el pan blanco por integral; ya que éste además aporta una cantidad extra de fibra, minerales y vitaminas del grupo B.

2.  La fruta como postre engorda
Falso. La creencia de que debes comerla antes o dos horas después de comer no tiene fundamentos. Las calorías que un alimento brinda son las mismas independientes del momento en que sea consumido. Se aconseja comer fruta en la mañana o antes de comer por otra razón: para así sentirse más satisfecho y controlar mejor la ingesta de comida.


3. Los productos light adelgazan
Estos productos son aquellos a los que se ha reducido calorías respecto a su versión original (como mínimo 30%) y, por lo tanto, pueden ayudar a llevar una dieta de adelgazamiento. Sin embargo, siguen teniendo calorías por lo que no puedes abusar de ellos, ya que sí pueden generar que ganes peso.
Consúmelos en conjunto con una dieta equilibrada y con la práctica de alguna actividad física. 

4.  Los productos integrales adelgazan
Falso. Estos alimentos integrales aportan más fibra que los refinados, pero la composición en el resto de nutrientes es similar. Es decir, a igualdad de peso aportan las mismas calorías.
Lo que es cierto es que la fibra mejora el tránsito intestinal, contribuye a reducir los niveles de glucosa y colesterol de la sangre y previene enfermedades como el cáncer. Te aconsejamos incluir en tu dieta productos integrales por estas razones, pero no como método para reducir calorías.
 

5. Suplementos vitamínicos ¿tomarlos o no?
Los suplementos vitamínicos no deben ser tomados por todas las personas, menos aún cuando comen correctamente frutas, verduras, comidas integrales y productos lácteos.
Otro error es que estos productos son consumidos para mejorar el rendimiento deportivo. Esto es falso porque las vitaminas y los minerales de
estos suplementos son importantes para muchas reacciones metabólicas, pero no proporcionan energía.

6. Mezclar hidratos de carbono con proteínas engorda
Una idea que la mayoría de las personas concibe, sin saber que es totalmente falsa. El fundamento de este mito nace en la gran cantidad de calorías que se suman a partir de estos dos tipos de alimentos y no porque mezclarlos necesariamente resulte en un aumento de peso inmediato.
Según Loles Vives, Bióloga y Máster en Nutrición, comer de forma disociada estas comidas no tiene fundamento, ya que
“todos los alimentos se pueden mezclar y engordan igual, tanto si se toman juntos como si no. Un alimento engorda más o menos en función de su contenido calórico y de la cantidad que se coma”. 

7. Comer de noche engorda
Afortunadamente es falso. Lo que provoca el aumento de peso no es la hora, sino la cantidad. En principio, una caloría cumple la misma función a cualquier hora del día, es decir, determina una cantidad de calor o energía luego de ser asimilada por nuestro cuerpo para que las células mantengan sus funciones básicas.
Si bien durante la noche descansamos a través del sueño, nuestro cuerpo no deja de funcionar. Mientras dormimos, nuestros órganos siguen trabajando (aunque a un ritmo más lento). Si no tuviéramos calorías, le exigiríamos demasiado para sostener sus funciones. Las consecuencias de eso serían contraproducentes y terminaríamos enfermándonos.


8. ¿Es bueno tomar agua en la comida?
Muchos creen que tomar agua en la comida es sinónimo de engordar. Otro mito, ya que el agua no aporta energía, pues no contiene macronutrientes. Por lo tanto, no engorda aunque se tome antes, durante o después de las comidas.
Debes considerar que si se bebe antes de comer puede provocar sensación de saciedad y así evitar el consumo de otros alimentos. Tomar mucha agua durante las comidas puede hacer que la digestión sea más lenta debido a que se diluyen en ella los jugos gástricos.


9. La cerveza infla, pero no engorda
Lamentamos decir que lo anterior es falso, ya que la cerveza es una bebida que se obtiene de la cebada, contiene azúcar y alcohol. Si bien no es una de las más calóricas, sus calorías provienen de ambos componentes; contiene 4 gramos de azúcar y 4 gramos de alcohol cada 100 cc., una lata de cerveza aporta alrededor de 160 calorías.

10. Cocinar con vino aumenta las calorías de las comidas
Otro mito. Por un lado, cocinar con vino tiene la ventaja de permitir utilizar menos sal; ya que resalta el sabor de las preparaciones y, por otro, el alcohol se evapora durante la cocción, por lo tanto, no agrega muchas calorías extra.

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